Cómete ItaliaPizza, helado, pasta, capuchino... El país de los mil sabores22-sep-2009 Patricia García Deudero
Italia no es sólo comida. Es arte. Es música, melancolía, sueños, locura. Es historia. Son sus políticos. Es divismo. Es alegría...pero...
Reconócelo, una de las más potentes señas de identidad de Italia es su comida. “Pizza al taglio”. Esa es una de las expresiones que primero aprende el viajero a decir en cuanto entra en el país de la bota. No una pizza entera, sino un corte, vamos, un trocito... para llevar y comértelo mientras paseas por San Marcos en Venecia, contemplas el falso David que reina en la plaza de Florencia, o recorres las mágicas travesías romanas, etcétera, etcétera, que en Italia, cada ciudad tiene un encanto propio muy particular. Y es que Italia pertenece al imaginario colectivo antes de que pongamos un pie en ella. País lleno de tópicos, de sueños, de queso, de ideales, de políticos, de helados, de risas y de pizzas... La comida es uno de los placeres que atrae a miles de turistas cada año; un clima similar al español, un idioma aparentemente muy parecido, buenas referencias y ganas de pasarlo bien se añaden a la lista de placeres. La comida estrellaPero Italia es mucho más que un escaparate continuo de arte y sabor. Y como los detalles son los que nos delatan, Italia va más allá de capuchino, gelato, spaghetti y pizza, pero es accediendo a su gastronomía como podemos introducirnos en su esencia. Entrando en materia, nada más típico y delicioso que un buen plato de pasta italiana. Si ya es un sacrilegio "enjuagar" la pasta en agua fría después de cocerla, nada comparable a echarle nata a la pasta carbonara... Eso al menos es lo que te dirá un italiano mirándote con cara de asesino cuando le cuentes que en España, nata y carbonara vienen a ser lo mismo (o parecido). Clase práctica: la receta de la Carbonara La salsa carbonara se denomina así porque originariamente llevaba mucha pimienta, la cual le daba un color ennegrecido, tirando a carbón. Aunque otras teorías afirman que el nombre se le debe a que antiguamente la salsa se elaboraba con carbón vegetal, procedente de los Apeninos. Va aquí una de las recetas de la pasta carbonara, para que así podamos aplicar la teoría: se refríe el bacon, cebolla y un poco de ajo (el ajo entero, una vez esté dorado, se quita). Se cuenta que no se empleaba bacon en la receta original, y que fue introducido en Roma por las tropas aliadas tras la Segunda Guerra Mundial. A la pasta ya cocida, y en caliente, se le echa: formaggio pecorino (queso de oveja, o en sustitución, queso parmesano), bastante pimienta negra y sal. Se añade un huevo menos que los comensales, esto es, para cuatro personas tres huevos. No se baten. Se revuelve todo junto. Ni se baten los huevos ni se pone al fuego la pasta, con el calor que desprende la pasta la salsa se va cuajando quedando un poco espesa. Se le añade luego el refrito. Se come “subito”, vamos, inmediatamente. Al aroma del caféPero bueno, si la pasta es la reina, Italia es también sinónimo de sus capuchinos (aún mejor si se acompaña de unos cornetti di nutella). Después de comer, el café será, por supuesto, espresso (el cuarto o quinto del día); pero en el desayuno un capuchinocon mucha espuma es el icono del país. De ahí que los italianos distinguen a los turistas, entre muchas otras cosas, porque serán los únicos que demanden tal bebida después de comer. Fare la spesaY como última recomendación práctica, en cuanto a comida e Italia se refiere, recordar que hacer la compra en Italia es "Andare a fare la spesa". A excepción de algunos alimentos, como los embutidos, no es excesivamente mucho más caro que en España. La comida, como término que señala un conjunto general de alimentos, es el cibo. La mozzarella o la rucola son, por ejemplo, dos alimentos que en nuestra "spesa" italiana nunca deben faltar. Ni el parmesano ni mucha pasta... eso sí, es fácil que de postre, te encuentres con fragole (fresas) llegadas de la misma Huelva. Aunque también puedes optar por acercarte a alguna heladería -tienen fama las del sur, especialmente algunas de Nápoles y Salerno-, y pedir un brioche, que aunque el término provenga del francés, en Italia se trata de unos bollos hechos al horno, rellenos de helado. Bon AppetitUna delicia de postre, como excelente y sana es la comida italiana. Al contrario que en España, que lejos de cumplir el tópico de cenar tortilla de patatas cada día, en Italia sí es cierto que comen pasta a diario, pero su creatividad les regala un plato diverso de pasta cada día. Italia es comida, pero asimismo, esa comida que tan conocida creemos está llena de sorpresas preparadas para sorprender a los mejores paladares. Bon Appetit.
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